La casa rural La Atalaya está situada a tres kilómetros y medio de Almoharín, dentro de su término municipal, se accede a ella por un camino rural perfectamente señalizado, en el que nos encontramos con un antiguo puente medieval.
Su nombre heredado del paraje donde se sitúa nos lleva a pensar en la posibilidad de que existiese una fortificación militar medieval que cumpliría la función de vigilancia territorial en la amplia frontera entre el mundo cristiano y el árabe. La misión de estas torres, de indudable valor estratégico, era controlar cualquier movimiento militar en caminos, cruces de ruta, cañadas y accesos naturales. Ante una situación de peligro, la eficacia de la torre – vigía se ponía de manifiesto al activar el mecanismo de comunicación, basado en señales acústicas o visuales.
